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miércoles, 19 de septiembre de 2018

El control de las emociones





Muchas de las cosas que nos suceden, ya sean cosas agradables o desagradables, ocurren sin que nosotros tengamos control alguno sobre ello. Nuestras emociones y pensamientos son un buen ejemplo de ello. No podemos activarlos o desactivarlos cuando nos apetece. De ser así de fácil, podríamos pulsar el botón de la alegría o de la tranquilidad cuando quisiésemos.

Aceptar las emociones y pensamientos desagradables no significa resignarse sino aceptar que son parte de nosotros y que estamos dispuestos a que estén con nosotros. Luchar por cambiar algo que está fuera de nuestro control solo conlleva más sufrimiento.









Centro de psicología AUKERA
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viernes, 10 de noviembre de 2017

Cuando pensar demasiado es el problema

Cuando damos demasiadas vueltas a las cosas y nuestra mente va sola hacia esos pensamientos negativos, quiere decir que nuestro cerebro nos está jugando una mala pasada. Nos está controlando la mente a nosotros, en vez de nosotros controlar a la mente.  

Por supuesto, dependiendo del problema y de la gravedad de este, podría ser conveniente consultar con algún profesional lo que nos está pasando.

De todos modos, aquí os dejamos algunas técnicas que podrían ser útiles para mejorar nuestra situación cuando sentimos que nuestros pensamientos se nos van de las manos. 

1   .   Actuar
La actividad nos ayuda a focalizar la atención en aquello que estamos haciendo. Por lo tanto, si la actividad que elegimos es lo bastante interesante y activadora, lograremos concentrarnos en ella y disfrutar. Deberían de ser actividades agradables que nos hagan sentir bien y como consecuencia veremos que nuestra mente también cambia de estado.

2    .    Parada del pensamiento
Esta técnica consiste en decirte a ti mismo “basta” dándote la orden de parar cuando descubres que has vuelto a pensar demasiado. Esta técnica no da buenos resultados con todo el mundo, peo es cierto que algunas personas logran hacerlo después de entrenarse en ello.

3   .  Después de la parada del pensamiento conviene decirnos en voz alta lo que vamos a hacer. Es decir, voy a analizar el problema real, y voy a ponerme una pequeña tarea mental. Un ejemplo podría ser :  “Esto ya lo he pensado varias veces y sigo dándole vueltas, si quisiera hacerlo ya lo habría hecho, por lo que lo mejor puedo hacer es esperar y si eso llega actuaré en ese momento como considere”

4  . Reservar 15-30 minutos para pensar en todo eso que te pueda preocupar. Con esto lo que pretendemos conseguir es que si durante el día vienen algunos pensamientos negativos automáticos podamos decir “vale, esto me preocupa y ya vuelvo a estar pensando en ello, pero luego a la tarde tengo esos 30 minutos que he decidido darme para poder analizar la situación”. De esta manera podemos posponer esos pensamientos para más tarde, y de ese modo no monopolizar nuestra mente con el tema durante todo el día.

5   . Escribir las preocupaciones. Siguiendo con el punto anterior, escribir los pensamientos que tenemos también nos ayuda a coger distancia de los problemas que nos ocupan. Nos obliga a resumir y aclarar nuestras ideas y a tener que generar un discurso coherente de lo que estamos pensando. Por lo que una vez que hemos terminado de escribirlo se recomienda volver a leer lo que hemos escrito y valorarlo en ese momento.

6 . Siempre es buena idea compartir con un buen amigo o familiar los problemas. Nos ayuda a relajarnos, sentirnos comprendidos y además podremos tener una segunda opinión. 
    


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lunes, 31 de octubre de 2016

¿Qué es Mindfulness?

Mindfulness


El Mindfulness engloba un conjunto de técnicas que tienen su origen en la filosofía budista. Como ya sabéis, el budismo cuenta con más de 2500 años de antigüedad, pero es únicamente durante los últimos 30 años aproximadamente cuando la práctica de Mindfulness está integrándose a la psicología y medicina occidental debido a la multitud de investigaciones que están avalando sus grandes beneficios para la salud.


Pero ¿Qué significa realmente Mindfulness?

El concepto Mindfulness significa “ser consciente” y también “atención plena”. Por lo tanto, podríamos definirlo como:

La capacidad de ser plenamente conscientes de lo que está ocurriendo aquí y ahora. Es decir, prestar atención de manera intencionada a la experiencia del  momento presente sin dejarnos llevar por  pensamientos o recuerdos que nos distraigan.

En esta viñeta se aprecia muy bien cómo habitualmente las personas caemos en un estado mental de “piloto automático” y no nos damos ni cuenta de ello. ¿A quién no le ha pasado alguna vez ir en el coche en dirección a un lugar en concreto y de repente nos damos cuenta de que estamos yendo dirección al trabajo? O bien, llegar a tu destino sin saber muy bien cómo.  Este es sólo un ejemplo de cómo nuestro cuerpo puede estar en un sitio y la mente en otro.  Esto pasa porque no estamos prestando atención consciente o “atención plena” a lo que estamos haciendo. Y esta es otra característica fundamental de Mindfulness que tiene que ver con mejorar la capacidad de nuestra mente para estar atenta y concentrada en algo. 


El Mindfulness es lo contrario al modo de vida automático basado en los hábitos. El Mindfulness nos enseña a vivir de manera más consciente. Sigues teniendo tus hábitos, porque forman parte de la naturaleza del cerebro, pero eres más consciente de ellos y por lo tanto, ganas en poder de decisión.





¿Cuáles son los beneficios de practicar Mindfulness?

Son muchos los beneficios que se pueden llegar a conseguir con la práctica de Mindfulness y cada persona debe de descubrirlos por sí misma.  Aquí mencionamos algunos de los más importantes:

  • Ayuda a tener una mente más calmada y despejada
  • Somos más conscientes de los pensamientos que tenemos en cada momento
  • Mejora la capacidad de concentración
  • Refuerza el sistema inmunológico
  • Incrementa el estado de ánimo positivo y tranquilo
Actualmente el Mindfulness se ha estudiado científicamente y se está utilizando como complemento terapéutico en la reducción del estrés y la ansiedad.

Meditación Mindfulness

La meditación Mindfulness requiere tiempo y constancia para que el cerebro esté más presente. Se puede practicar en periodos de menos de cinco minutos  o hasta de treinta y cinco minutos. Hay varios tipos de meditación mindfulness, pero la más sencilla para comenzar a sumergirse en esta práctica suele ser la de concentrarse en la respiración  y prestarle la mayor atención posible durante unos minutos.
Como bien hemos dicho, el mindfulness es una práctica y como tal, no podemos esperar conseguir grandes resultados si no la practicamos con un mínimo de regularidad. Conseguir cualquier habilidad requiere una cierta cantidad de tiempo y dedicación. El mindfulness resulta sencillo en teoría, pero en la práctica puede ser muy exigente.

Mindfulness es más que meditar

Existen dos maneras de estar más presentes. La primera sería la de practicar la meditación mindfulness que ya hemos mencionado arriba. La segunda consiste en llevar el mindfulness a nuestra vida cotidiana y vivir de manera presente. Cada vez que realizamos una actividad como andar, comer, lavarnos los dientes, si ponemos toda nuestra atención en lo que estamos haciendo, también potenciamos el mindfulness en el cerebro.

Por todo ello, mindfulness es más que una meditación, 
es una forma de vivir y de estar en el mundo.




Esperamos que os haya gustado. 

Centro de psicología AUKERA.
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martes, 4 de noviembre de 2014

Un cuento para superar los miedos

EL ELEFANTE ENCADENADO de Jorge Bucay 


Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba eran los animales. Me llamaba poderosamente la atención, el elefante. Después de su actuación, el elefante quedaba sujeto solamente por una  cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo.

Sin embargo la estaca era un minúsculo pedazo de madera, apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que ese animal, capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría con facilidad arrancar la estaca y huir. 

¿Qué lo sujeta entonces? ¿Por qué no huye?. 

Cuando era chico, pregunte a los grandes. Algunos de ellos me dijeron que el elefante no escapaba porque estaba amaestrado. Hice entonces, la pregunta obvia… 

– Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan? No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.


Con el tiempo, me olvidé del misterio del elefante y la estaca.


Hace algunos años descubrí que alguien había sido lo suficientemente sabio como para encontrar la respuesta: ”El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.”


Cerré los ojos e imaginé al indefenso elefante recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que, en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo, no pudo. La estaca era ciertamente muy fuerte para él. Imaginé que se dormía agotado y al día siguiente lo volvía a intentar, y al otro día y al otro…

Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino. Este elefante enorme y poderoso que vemos  en el circo no escapa porque ¡CREE QUE NO PUEDE!


Tiene grabado el recuerdo de la impotencia que sintió poco después de nacer. Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese recuerdo. Jamás, jamás intentó volver a poner a prueba su fuerza.


Y tú, ¿tienes algo de elefante?


Cada uno de nosotros somos un poco como ese elefante: vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad.

Vivimos pensando que “no podemos” hacer un montón de cosas  simplemente porque alguna vez probamos y no pudimos. Hicimos entonces lo mismo que el elefante, y grabamos en nuestra memoria este mensaje: NO PUEDO, NO PUEDO Y NUNCA PODRÉ.

Muchos de nosotros crecimos portando ese mensaje que nos impusimos a nosotros mismos y nunca más lo volvimos a intentar ni cuestionar.


Esto es lo que nos pasa, vivimos condicionados por el recuerdo de una persona que ya no existe en nosotros, que no pudo.



Tu única manera de saber si PUEDES es INTENTÁNDOLO con todo TODO TU CORAZÓN!

viernes, 17 de octubre de 2014

Recuerda...

Si crees que las cosas van un poco lentas, 
tal vez la vida te está diciendo que tú vas demasiado rápido... 
Ve despacio y disfruta del paseo.


Feliz fin de semana 
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Foto: Si crees que las cosas van un poco lentas, tal vez la vida te está diciendo que tú vas demasiado rápido... Ve despacio y disfruta del paseo.

Feliz fin de semana 
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jueves, 16 de octubre de 2014

Palabras para la vida



Necesitamos palabras que nos recuerden quiénes somos, palabras que nos permitan pensar y decidir por nosotros mismos, que nos hagan ver la importancia de asumir nuestras propias responsabilidades, que conviertan las dificultades en retos y estímulos, palabras que nos animen a remar cuando no hay viento favorable...

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martes, 4 de marzo de 2014

Los efectos de la crisis

   Desde el Colegio Oficial de Psicólogos de Gipuzkoa se ha puesto en marcha desde el pasado  1 de Marzo un programa de atención psicológica para aquellas personas afectadas por la crisis económica y que no puedan costearse una psicoterapia. Como ya anunciamos, el Centro de Psicología AUKERA va a colaborar en este proyecto.

   Desde aproximadamente el año 2008, la crisis económica se ha convertido en el eje principal de la vida de muchas personas afectando de manera considerable en multitud de  aspectos individuales, sociales, económicos y culturales. Las consecuencias directas, principales y visibles son el aumento del desempleo y la bajada de ingresos.

   El ser humano está indudablemente influenciado por el contexto en el que vive, y éste en la actualidad está marcado por la crisis económica. Esto hace que estemos viviendo con una serie acontecimientos extremadamente estresantes cada día.

   Según  el Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de paro del primer trimestre del 2008 era de 2.174.200 personas, mientras que en el primer trimestre de 2013 la cifra aumentó a 6.202.700 personas.
   
   De hecho, el desempleo es considerado como uno de los eventos de la vida más estresantes y por ello tiene un gran impacto sobre el bienestar psicológico de las personas. Hay diversos estudios  que muestran que quienes pierden su empleo durante periodos de crisis pueden presentar un estado de salud general peor que aquellos que lo pierden en otras circunstancias.

   Los cuadros depresivos y ansiosos son muy frecuentes en personas desempleadas, y en casos extremos y cada vez con más frecuencia, derivan en  el suicidio.

   Pero, ¿es únicamente la bajada o la pérdida de ingresos lo que hace que las personas que se encuentran sin trabajo presenten esta sintomatología psicológica? Obviamente, una mala situación económica hace que la persona se vea desprovista de recursos, y aún más en el caso de tener que hacer frente a una hipoteca o al mantenimiento de una familia, pero no debemos olvidar de que el desempleo no nos afecta sólo por lo que acarrea en términos económicos.

   La inactividad, la falta de hábito y de rutina que supone tener un trabajo, la no relación con otras personas del mismo entorno y un largo etcétera, desembocan en apatía, estancamiento personal, falta de  disfrute por otras cosas y negativa frente al futuro.

   Aquellas personas que en su vida realizan más actividades agradables en cuanto a cantidad y diversidad, son personas menos predispuestas hacia la depresión. Si una persona disfruta de su trabajo, de sus amigos, de su familia, del deporte, de la música, de la lectura, del cine, de viajar, etc. está  mucho menos vulnerado a deprimirse. Pero,¿ qué hacer si nos están arrebatando todo eso?

   Nos pueden privar de empleo, pero no pueden hacernos perder la esperanza y las ganas de seguir disfrutando de la vida.